En breve
Orar es simplemente hablar con Dios con sinceridad. No necesitas palabras especiales. Alábalo, dale gracias, dile lo que te aflige, pídele lo que necesitas, y escucha. Jesús enseñó a los suyos una oración modelo, el Padrenuestro, como punto de partida.La oración no es una actuación; es una conversación con un Padre que te ama. Sé sincero. Trae tu miedo, tu fracaso, tu gratitud, tus peticiones. Puedes orar en voz alta o en silencio.
Si no sabes cómo empezar, ora las palabras que dio Jesús: Padre nuestro que estás en los cielos... Nunca estás hablándole a nadie.
Lo que dice la Escritura
“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro, que estás en los cielos: sea santificado tu nombre.”
San Mateo 6:9 (RVR 1909)“De nada estéis solícitos; sino que en todo dénse a conocer vuestras peticiones delante de Dios por la oración, y el ruego, con hacimiento de gracias.”
Filipenses 4:6 (RVR 1909)Adónde ir desde aquí
¿Sigues con preguntas? Habla con Simón, un acompañante que señala a Jesús, o llévalo a Dios en oración.