¿Por qué murió Jesús?
Jesús murió en nuestro lugar, tomando el castigo que nuestro pecado merecía para que pudiéramos ser perdonados y reconciliados con Dios. Su muerte no fue una tragedia que lo sobrevino, sino un rescate que eligió por amor. Tres días después resucitó, derrotando a la muerte misma.
1 Peter 3:18