Seis maneras de encontrar a Dios aquí
Un pasaje no solo se entiende; se vive. Elige cómo quieres encontrar a Dios en 1 Pedro 2:21, y La Vida en el Pan lo abre allí mismo.
El pasaje en su contexto
Encontrar a Dios en un versículo empieza por oírlo donde vive, en el fluir de 1 Pedro 2. Léelo despacio, y deja que el versículo central se asiente en su propio contexto.
19 Porque esto es agradable, si alguno a causa de la conciencia, que tiene delante de Dios, sufre molestias, padeciendo injustamente.
20 Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? empero si haciendo bien, sois afligidos, y lo sufrís, esto es cierto agradable delante de Dios.
21 Porque para esto fuisteis llamados, pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos un modelo, para que vosotros sigáis sus pisadas.
22 El cual no hizo pecado, ni fue hallado engaño en su boca:
23 El cual maldiciéndole, no tornaba a maldecir; y cuando padecía, no amenazaba; sino que remitía su causa al que juzga justamente.
La red de la Escritura a su alrededor
Donde este pasaje resuena por toda la Biblia, desde el grafo de referencias cruzadas, 14 Escrituras conectadas. Cada una es una puerta para encontrar a Dios allí también.
- 1 Juan 2:6
El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
- Mateo 16:24
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
- Juan 13:15
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
- Efesios 5:2
Y andád en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros por ofrenda y sacrificio a Dios de olor suave.
- 1 Juan 3:16
En esto hemos conocido el amor de Dios, en que él puso su vida por nosotros, y nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
- 1 Corintios 11:1
Sed imitadores de mí, como yo también lo soy de Cristo.
- Filipenses 2:5
Haya en vosotros los mismos sentimientos que hubo también en Cristo Jesús:
- 1 Pedro 4:1
Pues que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estád armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado;
- 1 Pedro 2:24
El mismo que llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, viviésemos a la justicia. Por las heridas del cual habéis sido sanados.
- Mateo 11:29
Llevád mi yugo sobre vosotros, y aprendéd de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
- Hechos 14:22
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos que permaneciesen en la fe; y enseñándoles que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
- Romanos 8:29
Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
- Mateo 10:38
Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
- 1 Pedro 3:18
Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, mortificado a la verdad en la carne, pero vivificado por el Espíritu.
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